Funcionamiento y beneficios de la certificación BREEAM

En un mundo donde la sostenibilidad y la eficiencia energética se vuelven cada vez más cruciales, la certificación BREEAM se erige como un pilar importante en el ámbito de la construcción y el diseño arquitectónico. BREEAM, que significa Building Research Establishment Environmental Assessment Method, se ha convertido en un estándar global para evaluar la sostenibilidad de los edificios. Con su enfoque multidimensional hacia la sostenibilidad, BREEAM no solo considera el impacto ambiental, sino también la calidad de vida de los ocupantes, lo que lo convierte en un modelo integral para la construcción moderna.
Este artículo se adentrará en el intrincado funcionamiento de la certificación BREEAM, desglosando sus criterios, categorías de evaluación y el impacto que tiene en la industria de la construcción. Además, exploraremos los múltiples beneficios que ofrece tanto para desarrolladores como para propietarios y el medio ambiente, destacando por qué cada vez más proyectos de construcción deciden adoptar esta certificación. A través de una comprensión profunda de BREEAM, se podrá apreciar su importancia y relevancia en el contexto actual de sostenibilidad y responsabilidad ambiental.
¿Qué es BREEAM y cómo funciona?
BREEAM es una metodología de evaluación que permite medir y mejorar la sostenibilidad de los edificios. Esta certificación se basa en un sistema de puntuación en el que los edificios son evaluados en múltiples categorías que reflejan su desempeño ambiental. Entre estas categorías se encuentran la gestión de energía, el uso del agua, el impacto en el paisaje y la calidad del ambiente interior, entre otras. Las puntuaciones obtenidas en estas categorías determinan el nivel de certificación que puede alcanzar un edificio, que va desde la calificación básica hasta calificaciones más altas como "Excelente" y "Excepcional".
El funcionamiento de BREEAM implica varias etapas esenciales. En primer lugar, se lleva a cabo una evaluación preliminar, donde se identifican los objetivos de sostenibilidad y se establece un plan de acción. Posteriormente, se realiza una evaluación formal durante las fases de diseño y construcción del edificio, incluyendo auditorías y verificaciones por parte de evaluadores acreditados. Finalmente, se emite un certificado BREEAM que detalla el nivel alcanzado, permitiendo a los propietarios y a los interesados conocer el desempeño ambiental del edificio.
Las categorías de evaluación en BREEAM
Una de las características que hacen que la certificación BREEAM sea tan completa es la diversidad de categorías en las que se evalúan los proyectos. Entre las principales categorías se incluye la gestión, la salud y bienestar, la energía, el transporte, el agua, los materiales, la contaminación, la innovación y el uso del suelo. Cada categoría tiene sus propios criterios específicos, que deben cumplirse para que un proyecto pueda lograr una puntuación alta en BREEAM. Por ejemplo, dentro de la categoría de energía, se evalúa el uso de fuentes de energía renovables y la eficiencia energética general del edificio.
Analizar cada una de estas categorías nos permite entender cómo BREEAM aborda la sostenibilidad de manera holística. En la categoría de salud y bienestar, se asegura que los espacios sean saludables y proporcionen un ambiente adecuado para los ocupantes. En el contexto actual, donde la salud y el bienestar se han vuelto más relevantes que nunca debido a la pandemia, esta categoría cobra especial importancia. Asimismo, la atención a la contaminación no solo se refiere a la reducción de emisiones durante la construcción, sino también a los métodos de gestión de residuos que se implementan.
Beneficios de obtener la certificación BREEAM
Obtener la certificación BREEAM ofrece una amplia gama de beneficios tanto para los propietarios como para los usuarios de los edificios. En primer lugar, la certificación puede resultar en un aumento del valor del inmueble. La demanda por edificios sostenibles está en aumento, y contar con una certificación reconocida internacionalmente como BREEAM puede hacer que un proyecto sea más atractivo para los compradores e inquilinos potenciales. Esto se traduce en una revalorización del activo y puede ofrecer ventajas en el mercado frente a competidores que no cuenten con la certificación.
Adicionalmente, los propietarios de edificios certificadores BREEAM utilizan menos recursos operativos a lo largo de la vida útil del inmueble. Esto se debe a que los edificios que cumplen con altos estándares de sostenibilidad tienden a ser más eficientes en términos de energía y agua, lo que disminuye los costos operativos. La eficiencia energética no solo reduce las facturas de servicios públicos, sino que también contribuye a una menor huella de carbono, alineándose con la creciente presión social y regulatoria para disminuir el impacto ambiental de las construcciones.
BREEAM y la mejora del bienestar de los ocupantes
Un aspecto destacable que merece una atención especial es la forma en que BREEAM mejora la calidad de vida de los ocupantes. La categoría de salud y bienestar, que prioriza la calidad del aire, la luz natural y el confort térmico, juega un papel crítico en este sentido. Edificios que están diseñados teniendo en cuenta estos aspectos no solo proporcionan un espacio más agradable, sino que también favorecen la productividad y la satisfacción general de los usuarios.
Investigaciones han mostrado que un ambiente de trabajo saludable puede aumentar la productividad de los empleados y reducir las tasas de absentismo. Al incentivar prácticas de diseño que fomentan el bienestar, BREEAM se posiciona como un estándar no solo por su enfoque en la sostenibilidad medioambiental, sino también por su contribución al bienestar humano dentro de los espacios construidos. Esto hace que la certificación BREEAM sea especialmente valorada en entornos comerciales y laborales, donde la salud de los ocupantes es una prioridad creciente.
BREEAM en el contexto global
A lo largo de su existencia, BREEAM ha ganado reconocimiento a nivel mundial y se ha adaptado a las condiciones locales de diferentes países. La metodología ha sido implementada en proyectos de gran escala que incluyen desde edificios comerciales y residenciales hasta infraestructuras públicas. Esta adaptabilidad es una de las razones por las cuales BREEAM se ha establecido como un referente en la evaluación de sostenibilidad, y su fama continúa creciendo a medida que más países adoptan estándares de construcción sostenibles.
El respaldo académico y la colaboración con gobiernos y organizaciones no gubernamentales también han contribuido a la legitimidad de BREEAM. Así, la certificación no solo actúa como una herramienta para los desarrolladores, sino que también juega un papel fundamental en las políticas públicas sobre sostenibilidad, promoviendo la construcción de comunidades más resilientes y responsables con el medio ambiente.
Desafíos y consideraciones al implementar BREEAM
A pesar de los numerosos beneficios, implementar la certificación BREEAM puede presentar ciertos desafíos. El proceso de certificación puede ser complejo y requerir una inversión significativa tanto en tiempo como en recursos financieros. La necesidad de llevar a cabo auditorías, cumplir con múltiples criterios y mantener una documentación rigurosa puede desanimar a algunos desarrolladores, especialmente a aquellos con recursos limitados.
Además, es esencial contar con profesionales capacitados y con experiencia en la metodología BREEAM, lo que puede suponer un reto en algunas regiones. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, la tendencia hacia la sostenibilidad en el sector de la construcción sigue impulsando a más proyectos a optar por la certificación. Los desarrolladores comprenden, cada vez más, que los beneficios a largo plazo superan las inversiones iniciales y los obstáculos temporales.
Conclusión
La certificación BREEAM representa una poderosa herramienta para promover la sostenibilidad en la construcción, mediante estándares claros y objetivos que fomentan el uso responsable de los recursos y mejoran la calidad de vida de los ocupantes. A medida que la conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad y el bienestar humano continúa creciente, cada vez es más evidente que las construcciones que cumplen con la certificación BREEAM no solo benefician al medio ambiente, sino que también contribuyen a crear espacios más habitables y eficaces. Aunque el proceso de certificación puede ser desafiante, la importancia de contar con edificios sostenibles y saludables es innegable en un mundo que enfrenta retos ambientales considerables. Así, es seguro afirmar que la certificación BREEAM seguirá desempeñando un papel crucial en el desarrollo de la arquitectura y el urbanismo en el futuro.

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